Hoy, 20 de diciembre de 2015, es día de elecciones. Mujeres y hombres del Estado Español estamos convocadas y convocados a ejercer nuestro derecho al voto.

No siempre fue así. En realidad, el de las mujeres es un derecho conquistado muy recientemente, en España hace 84 años. Pudiera parece mucho si no lo miramos con el relativismo y la profundidad de miras que nos ofrece la perspectiva histórica. Para mí, que rondo la cincuentena, supone casi la generación anterior. Ni la madre ni el padre había nacido aún, por poco, por muy poco. Mi abuela sí, desconozco si pudo ejercer su derecho, nunca oí hablar de ello en mi familia. Sí escuché historias sobre el voto de mi abuelo, y las consecuencias que le acarrearon poco después… Pero esa es otra historia.

En España, fue Clara Campoamor quien defendió en las Cortes, con un brillante discurso, el derecho de la mujer a ejercer su derecho al voto. Lo hizo con éxito: el sufragio femenino quedó aprobado el 1 de octubre de 1931. Frente a ella, la diputada radical-socialista Victoria Kent defendía el aplazamiento del sufragio femenino hasta que las españolas, muchas de ellas ancladas en la sumisión al marido y la obediencia al confesor, sintieran suya la República y estuvieran preparadas.

Antes de la consecución de la igualdad en el sufragio, la gran paradoja era que la mujer pudiera ser elegida y no pudiera elegir. El Gobierno republicano había autorizado el 8 de mayo de 1931 que las mujeres (y los sacerdotes) pudieran presentarse en las candidaturas, pero el voto se postergaba a una futura discusión en las Cortes. Clara Campoamor se presentó por el partido Radical y Victoria Kent por el radical-socialista. Fueron elegidas.

«El debate acaparó la atención nacional. Lo seguí por las estupendas crónicas de Josefina Carabias. El voto fue lo primero que consiguió la mujer. Seguía siendo una eterna menor respecto al marido y no tenía personalidad jurídica, pero al menos podía votar»

María Telo

Clara Campoamor

Clara Campoamor, creó la Unión Republicana femenina

Abogada y política republicana

Abogada y política republicana

No fue fácil llegar hasta ahí, nada, nada fácil. En otros países del mundo, ejemplos de democracia consolidada, tampoco las mujeres eran consideradas iguales. También allí fueron la perseverancia del activismo y de la militancia de las mujeres lo que conquistaron los derechos de que ahora disfrutamos.  Tenemos una obligación ética para con el resto de mujeres, también con algunos hombres, que pelearon en condiciones durísimas, por restablecer la dignidad y los derechos de la mitad de la población mundial. Necesitamos rescatarlas del olvido, del injusto e interesado olvido, en que la generación siguiente las ha sumido. Su lucha, en las formas y en el fondo, es su legado al mundo.

Otras mujeres sufrieron penas de prisión, soportaron huelgas de hambre que fueron dolorosamente boicoteadas al suministrarles alimentación forzosa…

Alimentación forzosa de una sufragista en prisión

Alimentación forzosa de una sufragista en prisión

…fueron apaleadas, injuriadas a través de los periódicos, expulsadas de sus casas (al  no tener derecho a bienes que quedaban bajo la tutela de maridos y padres), y de sus trabajos, les arrebataron a sus hijos, sobre quienes tampoco tenían potestad…

Emily Davison  perdió la vida al abalanzarse sobre el caballo del rey Jorge V en un intento desesperado por llamar la atención de los medios. El CinemaScope  acababa de irrumpir con fuerza, por lo que podemos encontrar las impactantes imágenes que dieron la vuelta al mundo en este enlace.

Emily Davison murió en el derby de Epsom

Emily Davison murió en el derby de Epsom

Efectivamente, su multitudinario entierro tuvo un amplio eco en la prensa mundial. No está claro todavía hoy la magnitud de su impacto en los cambios políticos de su país, más allá de la consecuencia inmediata que supuso la activación de los hombres en el apoyo manifiesto a este derecho mediante al creación de la (fundamental, por cierto, su complicidad en la lucha por la defensa de los Derechos Humanos).

Emily Wilding Davison's funeral

Funeral de Emily Wilding Davison

El reconocimiento de este derecho fue alcanzado a la finalización de la 1ª Guerra Mundial en reconocimiento a la labor de las mujeres que fueron llamadas a ocupar los puestos de trabajo reservados para los hombres que, en este momento, estaban haciendo la guerra y que, una vez finalizada, volverían a serles destinados. Cabe señalar, que en este momento de la historia y ante la necesidad de cubrir las necesidades de producción, las sufragistas encarceladas, fueron convenientemente indultadas.

Nuestros derechos no han existido siempre, ellas los conquistaron.

Todavía queda mucho trabajo por hacer. En este lado de mundo tenemos recogidos unos derechos legales en la Carta Magna que de «facto» se incumplen. Recordemos ejemplos cercanos de reivindicaciones que, un siglo después, no se han alcanzado (a igual trabajo, igual salario…). ¡Increíble en el siglo XXI!. No podemos olvidar tampoco que en otros países del mundo sus leyes no nos reconocen como iguales.  Todas somos mujeres, todas somos hermanas.  

Os recomiendo la película «sufragistas», un esfuerzo por rescatar lo que los libros de historia han omitido.

Encontraréis más información en este enlace.

Yo hoy votaré. Por mí. Por ellas.

 

 

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